Globedia.com

×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
cross

Suscribete para recibir las noticias más relevantes

×
Recibir alertas

¿Quieres recibir una notificación por email cada vez que Emiro Vera Suárez escriba una noticia?

Venezuela, gobernada por desfasados copeyanos y castrenses

01/06/2019 08:18 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

No es primera vez que por vía democrática la ciudadanía elige personajes de fuera del ámbito de la política, sin mayor experiencia

La Tecla Fértil

 

El planteamiento presidencial de que “cada uno tiene el sistema político que quiera” contradice la campaña contra los regímenes no democráticos que violan los derechos humanos. Venezuela es el ejemplo más obvio. Pero China tampoco es un régimen democrático. El que sea un socio comercial importante no justifica ignorar este hecho. Tampoco cerrarle la puerta

A lo largo de la historia, Venezuela, ha mantenido una política internacional coherente basada en la defensa de la soberanía, los derechos humanos y la no intervención. Hay que reconocer que la dictadura de 1973-1990 nos obligó a cambiar, a lo que sumó el impacto de la globalización. Para enfrentar esta situación a fines del gobierno de Carlos Andrés Pérez, se dieron a conocer unos documentos que explicaban su desplome. Fueron elaborados por el Ministerio de Relaciones Exteriores y el mismo Ejecutivo Nacional, con el aporte, según se dijo, de más de un centenar de expertos. Se propuso priorizar las relaciones con América Latina y el Caribe, modernizar los acuerdos comerciales y revisar el enfoque de la cooperación para el desarrollo. Adicionalmente se precisaban “las oportunidades al Asia Pacífico, (el) multilateralismo, materias de paz, democracia, derechos humanos y seguridad mundial” y se destacaba el compromiso de Venezuela con la Agenda 2030 de desarrollo sostenible.

El reciente resultado de las elecciones en Ucrania, país que formó parte de lo que fue la Unión Soviética hasta su derrumbe, retrata un fenómeno que no es nuevo, pero que está en pleno apogeo. La elección de Volodomir Zelenski, un comediante como presidente de un país, da cuenta de la política convertida en espectáculo, en farándula. Sin experiencia política alguna, y sin prometer casi nada, ganó con un apoyo de más del 70% de los votos. 

Su campaña fue todo un show, logrando desbancar con casi el doble de votos a su contendor, el presidente en funciones, Petro Poroshenko, empresario de fortuna que ha sido incapaz de resolver la crisis económica que embarga a Ucrania, que la tiene sumida como el país más pobre de Europa y bajo una corrupción que ya tiene carácter de endémica. El comediante ganador aprovechó el cansancio, el agotamiento de los ucranianos tanto con su clase política como empresarial, la primera capturada por la segunda. El discurso del joven comediante, quien tiene menos de 50 años, era de una simpleza brutal. Repitió una y otra vez que tal solo era un ucraniano más, como cualquier hijo de vecino, que no pertenecía a ninguna casta, ni a la política, ni a la empresarial, ni a la militar, ni a la eclesiástica. Se enorgullecía de no ser parte de las élites. Habrá que ver si es lo que los ucranianos esperan de él –resolver la crisis económica, terminar con la corrupción, resolver la disputa por Crimea con Rusia-, o si su elección no termina siendo sino otro chiste del actor comediante.

En Venezuela pasa igual, una jauría de desfasados copeyanos- Léase Primero Justicia, Voluntad Popular, COPEI, castrenses y transportistas- que desean combinarse para gobernar el país y quebrantar el orden republicano y la democracia a nombre de un falso socialismo.

. Sin ir más lejos, en Chile no han faltado quienes desde otras esferas –como la deportiva, la artística, militar o empresarial, entre otras- han saltado al mundo de la política con disímil éxito, aunque a la fecha han sido reducidos los casos de quienes se hayan lanzado a la conquista del sillón presidencial. Dentro de los casos faranduleros, destaca el de Katy Barriga, alcaldesa de una populosa comuna, y a quien quieren catapultar como candidata a la presidencia.

Aunque Putin, ha enlazado una política de bienestar social hacia el Sur

La aspiración por mantenerse e ingresar al mundo del poder político es legítima en la medida que nazca de una voluntad de servicio, de servir al prójimo. Desafortunadamente la realidad parece ser más bien la de servirse de los demás, como lo prueban los múltiples casos que a diario observamos. Colusiones y fraudes que degeneran y desacreditan la democracia, en la que suelen estar involucrados quienes debieran ser modelos de comportamiento. La democracia parece andar a la deriva, con una ciudadanía perpleja cuya desconfianza hacia los políticos está siendo aprovechada por populistas, charlatanes y comediantes. Es hora que los partidos políticos recuperen su quintaesencia, su razón de ser, que no reside tan solo en la búsqueda del poder para la concreción de sus respectivos idearios, sino que, en la formación de dirigentes, líderes políticos capaces de conducir con la mirada puesta en el largo plazo y firmes valores ético-morales que los hagan resistentes a las tentaciones de los poderes fácticos que los rodean

.  Ser alcalde, diputado, senador, presidente, ministro no es broma, son cargos que requieren una sólida formación política, y una ciudadanía con una educación que le permita con capacidad de discernimiento, de reflexión y de pensamiento crítico, características que desafortunadamente están brillando por su ausencia en este líquido mundo posmoderno.

Aunque Putin, ha enlazado una política de bienestar social hacia el Sur, la venta de armas hacia Venezuela es un punto de debate internacional y hemisférico, somos Occidente, no Oriente.

Todo lo anterior permite sostener que la crisis en Venezuela está alcanzando realmente un punto de no retorno, y hay que evitar a toda costa alguna salida que suponga mayores costos para una población que ya ha sufrido demasiado. Y, en ese contexto, se debe reiterar hasta que quede claro incluso a los tozudos más recalcitrantes, que Venezuela sufre tamaña devastación por culpa del “socialismo del siglo XXI”, que arrastró al país de regreso al siglo XIX, sin electricidad, sin medicinas y casi sin alimentos. Es por esto que la opinión del gobierno chileno, considera a Maduro y a su régimen parte del problema, pero nunca componentes de la solución, permite visualizar cuál es la única salida conveniente y por dónde no se debiera caminar: El apoyo a las masivas, extensas y reiteradas manifestaciones organizadas por la oposición venezolana, al mismo tiempo que buscan respaldar el mensaje de su líder, Juan Guaidó, prometiendo elecciones libres y democráticas, es el mejor antídoto para quienes, como pareciera ser el Presidente norteamericano, no descartan que una intervención militar también sería aceptable.

Aunque Putin diligencia ante Trump los mecanismos para aliviar dichas tensiones políticas manejadas en el campo discursivo por mamarrachos de esa verdad territorial.

A las carencias y padecer del propio pueblo venezolano se agrega, crecientemente, la internacionalización del problema. Los países fronterizos, Colombia y Brasil y otros más allá, Perú y Chile, desde hace meses se han visto implicados en las consecuencias de la crisis humanitaria por el masivo éxodo de los venezolanos que huyen de la carencia de alimentos y servicios básicos, las enfermedades, los ataques armados y la represión indiscriminada. Esta crisis, primero interna y luego regional, hoy está adquiriendo un alcance verdaderamente internacional, especialmente con la intervención de China y Rusia, potencias que apoyan la continuidad de Nicolás Maduro en el poder y se niegan a cualquier solución que les deje fuera de la zona de influencia en ese gobierno. Por otra parte, los países de la Unión Europea, Estados Unidos y el Grupo de Lima, instan a una salida democrática, unas elecciones libres que vuelvan a otorgar legitimidad a las crudas decisiones que habrá que adoptar para remediar la actual catástrofe económica y social.

Sin duda, Nicolás Maduro Moros fue elegido por el pueblo en unas elecciones libres y democráticas ante una oposición que se niega a debatir ideas e ir a un proceso político con diligencia y principios morales y éticos.


Sobre esta noticia

Autor:
Emiro Vera Suárez (1228 noticias)
Visitas:
3716
Tipo:
Opinión
Licencia:
Copyright autor
¿Problemas con esta noticia?
×
Denunciar esta noticia por

Denunciar

Etiquetas

Comentarios

Aún no hay comentarios en esta noticia.