×
×

Error de autenticación

Ha habido un problema a la hora de conectarse a la red social. Por favor intentalo de nuevo

Si el problema persiste, nos lo puedes decir AQUÍ

×
0
Posición en el Ranking
0
Usuarios seguidores
Sus noticias
RSS
  • Visitas
    5.895.143
  • Publicadas
    4.336
  • Puntos
    0
Veces compartidas
2.912
¡Consigue las insignias!
Trimestrales
Recientes
Visitas a noticias
Hace 6d

imageSilvia Ribeiro, Alai

Cuando pensamos en la era digital probablemente lo primero que acude a la mente son computadoras, teléfonos móviles y otros elementos obvios de lo que se ha dado en llamar TIC: tecnologías de información y comunicación. Parece algo "etéreo", pero en realidad conlleva enormes impactos ambientales y energéticos.

Además, la industria digital va mucho más allá de esas primeras imágenes. Es una de las bases fundamentales del tsunami tecnológico que ya está sobre nosotros, pero que difícilmente percibimos en todas sus dimensiones. Entre ellas, por ejemplo, el rápido avance del "internet de las cosas" que se propone sustituir al comercio convencional ?incluyendo hasta la compra semanal de los hogares­? ; la tecnología digital que mueve los mercados financieros; las transacciones y monedas digitales; la digitalización de la agricultura, con el uso de autómatas, drones, satélites, sensores y big data, la optogenética que propone manipular seres vivos a distancia; la omnipresencia de cámaras y sensores que se comunican con gigantescas bases de datos, que pueden incluir hasta nuestros datos genómicos; el "internet de los cuerpos" con la digitalización de la medicina y las nuevas biotecnologías, el avance de la inteligencia artificial que subyace a todo ello. Todas son áreas de fuertes impactos ? escasamente comprendidos por la sociedad? y la lista apenas comienza.

Uno de los aspectos más pesados y a la vez "invisibles" de la era digital, es que contrariamente a lo que se podría pensar, los impactos materiales, en el medio ambiente, en recursos y demanda de energía son enormes. Jim Thomas, co-director del Grupo ETC, ejemplifica esto en tres sectores: el iceberg de la infraestructura digital, la demanda de almacenamiento de datos y la voraz demanda energética del uso de las plataformas digitales.

La infraestructura digital y de telecomunicaciones ya instalada es muy desigual. Mientras que en la mayoría de países de África y otros países del Sur global no llega a un 20 por ciento de acceso de la población, en América del Norte supera el 90 por ciento. En conjunto, constituye lo que Benjamin Bratton llama "la mayor construcción accidental de infraestructura que la humanidad haya hecho jamás". Es decir, la infraestructura está conectada ?o pretende estarlo- a todos los rincones del planeta, pero nunca se han tomado decisiones de conjunto sobre ésta, sus múltiples implicaciones e impactos. La mayor parte de la discusión global al respecto, a menudo promovida por empresas de telecomunicación y big data, es sobre supuestos aspectos de equidad ("todos deben tener derecho de acceder a la red"), y por tanto lo que plantean es que los gobiernos o agencias de apoyo al desarrollo, deben construir y pagar por la infraestructura donde no la hay, en muchos casos, priorizándola frente a otras necesidades. Lo que en general no se nombra es que la expansión de la infraestructura digital implica, entre otras cosas, aumentar la red de radiación electromagnética a todas partes, que tiene efectos negativos graves pero poco estudiados, sobre la salud y la biodiversidad. Es además un motor de conflictos para extraer los materiales necesarios para construir teléfonos celulares y otros aparatos de trasmisión y recepción.

Paralelamente, el almacenamiento de toda la información digital generada en el planeta se estimó para 2016 en 16.1 zettabytes (un zettabyte es un billón de gigabytes). Para 2025, se calcula que se requerirán 163 zettabytes, diez veces más (IDC). Para hacer la cifra un poco más tangible, serían unos 16, 000 millones de los mayores dispositivos de almacenamiento disponibles comercialmente, aproximadamente 2 discos duros de alta capacidad por cada persona en el planeta. Esto requiere una cantidad gigante de materiales, que incluyen minería de muchos metales y otros minerales, incluyendo raros y escasos, la producción masiva de químicos sintéticos (y basura tóxica) y una enorme cantidad de energía para extracción, fabricación, distribución y uso, incluyendo la operación y ventilación de los dispositivos, etc.

Los requerimientos energéticos de la era digital son a menudo invisibilizados, porque se supone que la digitalización demandaría menos energía que otras actividades, lo cual podría suceder en algunos casos. No obstante, uno de los ejemplos más contundentes de lo contrario, es el uso de monedas digitales como el bitcoin. Según datos recientes, una simple transacción en bitcoin, requiere la misma cantidad de energía que usa una casa promedio en Estados Unidos ¡durante dos semanas! (digiconomist.net)

Estos son algunos ejemplos de los impactos que en general no se consideran. Todos ellos implican además efectos devastadores sobre las comunidades y poblaciones de dónde se extraen los recursos, además de las consecuencias sobre la salud de usuarios y particularmente quienes están cerca de las líneas y torres de trasmisión, así como sobre fauna, vegetación y biodiversidad. La tremenda demanda de energía de la infraestructura y operación digital se suma a los principales factores causantes de cambio climático. Por todo ello, es necesario que desde las bases de la sociedad, asumamos el análisis y evaluación múltiple de los desarrollos tecnológicos, incorporando todos sus aspectos, no solamente los que las industrias quieren vendernos.

Más recientes de Mamvas

Italia: aún hay motivos para evitar el pánico

Matthew Lynn, El EconomistaEl índice de Milán cae bruscamente. Los mercados de bonos están agitados. El dinero se marcha del país y las empresas planean su huida antes de que sea demasiado tarde Hace 1d

Venezuela eligió: Ahora, que los medios no justifiquen el fin

Javier Tolcachier, AlaiAlgo más de ocho millones seiscientos mil venezolanos han participado en la elección presidencial de este domingo, cuyo resultado ha sido la renovación de mandato al actual presidente Nicolás Maduro Hace 2d

La crisis de gobierno en Argentina

Alfredo Serrano Mancilla, PúblicoLa comunicación tiene sus límites. El país real nunca jamás podrá ser sustituido por el país narrado Hace 3d

El descenso a los infiernos de la iglesia chilena

El reconocimiento de un sacerdote chileno de la región central de Rancagua de haber tenido "conductas sexuales impropias" con al menos una creyente de su parroquia, representa otra modesta pero significativa prueba de la corrupción que durante años inficionó las estructuras de la Iglesia católica .. Hace 4d

Especulando sobre inteligencia artificial

Alejandro Nadal, La JornadaEl martes 23 de abril de 2013, cuando el reloj marcaba las 13:07, los operadores en el piso de remates de la Bolsa de Valores en Nueva York vieron el siguiente mensaje de Twitter en sus monitores: Última: Dos explosiones en la Casa Blanca; Barack Obama, herido 16/05/2018

Mostrando: 1-5 de 4.338