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El Embrollo Alarm-Iturbide-St. Mary's

04/07/2016 19:00 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

El cinco de febrero de 1857 el presidente Ignacio Comonfort promulgó la nueva Constitución Política de la República Mexicana que, siendo de corte liberal, establecía la libertad de cultos y la educación laica además de abolir los fueros eclesiástico y militar, entre otros progresos. Los opositores a esto, encabezados por el general Félix María Zuloaga, promulgaron el 17 de diciembre de ese mismo año el Plan de Tacubaya , el cual dio origen a lo que se conoce como Guerra de Reforma, o de Tres Años. La guarnición de Mazatlán no se quedó atrás, y el primero de enero de 1858 se adhirió a los golpistas de Tacubaya a través del Plan de Mazatlán . De esta forma esta ciudad, a la sazón capital del estado de Sinaloa, quedó en manos de los conservadores.

Sin embargo, el 19 de agosto siguiente, en El Fuerte, Sinaloa, el joven Plácido Vega Daza proclamó su Plan de El Fuerte que apoyaba dicha constitución, se oponía a los planes de Tacubaya y de Mazatlán, y se ponía del lado del gobernador del estado de Sonora, Ignacio Pesqueira. Para el día seis de enero de 1859 la ciudad y puerto de Mazatlán permanecía sitiada por las fuerzas a cargo de Pesqueira y de Vega Daza, compuestas de unos 2 500 hombres armados y unos diez cañones. Al interior de la ciudad un general de apellido Ortega se aprestaba a defender su posición, y para ello había apostado cuatro cañones en el Fuerte Miramón, tres en el Yáñez, seis en el Iturbide y cuatro en el Osollo. Además los conservadores contaban con una goleta que había sido armada en guerra, la Iturbide , que tenía un cañón de nueve libras y cuatro más, con veinticinco hombres como tripulación comandados por un teniente capitán. Este barco servía para hostilizar a los liberales, ergo, de gran valor y utilidad para sus poseedores.

Entre los soldados de Pesqueira y Vega Daza había un joven estadounidense de nombre Carlos E. Norton, quien había elaborado un plano de Mazatlán resaltando los fuertes, el cual sería de gran ayuda al tomar la ciudad. Pero este hombre también ideó otro plan: se apoderaría de la goleta Iturbide y la pondría a servicio de los liberales. El día 18 de diciembre de 1858 unos diez de los hombres del navío habían sido enviados a tierra por provisiones, y deberían regresar hasta el día siguiente. Alguien le avisó de esto a los liberales, y de inmediato Norton se dispuso a llevar a cabo su plan. Ya era la madrugada del día 19 cuando dos lanchas, una de ellas armada con un pequeño cañón y un número indeterminado de hombres, fueron hasta donde el Iturbide estaba anclado. En el silencio de la noche Norton y sus hombres pronto se hicieron dueños de la goleta. Sin embargo, alguien dio la voz de alarma y de inmediato desde los fuertes de la ciudad disparaban al barco ahora de la causa juarista. Y a partir de esa fecha la goleta se dedicó a hostilizar a los conservadores y a no permitir que les llegaran provisiones vía la mar.

Llegado el año nuevo había en las aguas mazatlecas al menos cuatro barcos; el Iturbide , mexicano; el buque de guerra británico Alarm ; su similar estadounidense St. Mary's , además de un buque francés. Había otras embarcaciones pequeñas, una de las cuales traía cobre para la casa de comercio francesa J. B. Jerker & Co. Esto había llamado la atención de los juaristas y fue por ello que, alegando que el metal sería utilizado por los conservadores para fabricar municiones, se aseguró la embarcación así como el metal. Entonces, temiendo perder este cargamento, el gerente de la compañía francesa, señor Muhlenberg, fue a entrevistarse con el capitán del buque estadounidense, a quien le pidió interviniera en su favor, a lo que el militar le aseguró que así lo haría.

Por otra parte, las autoridades de la aduana habían requisado un buque que transportaba jabón y era propiedad de un estadounidense de ascendencia rusa, quien acudió también al capitán del USS St. Mary's , Charles Henry David, solicitándole su intervención para que le fuera devuelto.

Además, a la par, al comandante del buque inglés no le gustó el proceder de la pequeña flota mexicana que contaba con la goleta Iturbide y cuatro embarcaciones pequeñas más. Y fue por ello que le envió las siguientes notas:

"HBMS Alarm. Mazatlán. 4 de enero de 1859. A la persona en comando de la goleta Iturbide. Me ha llamado la atención el ultrajante acto cometido por usted ayer a un barco francés en las aguas cercanas; a la nave se le disparó, se le ordenó arrimarse y luego se le ordenó partir. Debo pensar que usted actuó con ignorancia, de no ser así tomaría posesión inmediata de su goleta. Por tanto, le advierto que si usted se aventurara de nuevo a perseguir, dispararle, obligar a acercarse, o molestar de cualquier otra forma a cualquier buque extranjero, sin importar cuál sea su pretensión, en el acto y sin futura advertencia consideraré mi deber destruir la dicha goleta y cualquier otra embarcación menor que actúe con ésta. Tengo el honor, señor, de ser su obediente sirviente. Douglas Curry Capitán del HBMS Alarm."

"HBMS Alarm. 6 de enero de 1859. Señor. Habiéndome sido reportado oficialmente que usted ha detenido dos botes, de bandera mexicana, pero que abordo traen propiedades de extranjeros (cobre) le requiero para que dichas lanchas sean enviadas a este puerto esta tarde o tomará los pasos que tenga que dar para tener lanchas y propiedades restauradas. Tengo el honor, señor, de ser su obediente sirviente. Douglas Curry A la persona en comando de la goleta Iturbide."

A estas misivas Carlos Norton respondió de esta manera:

"Goleta Iturbide. Cerca de Mazatlán. 5 de enero de 1859 A la persona en comando del HBMS Alarm.

Señor. No habiendo cometido ultraje ni disparado a ningún barco, sus declaraciones en el comunicado de ayer son falsas, y sólo pueden ser perdonadas atribuyéndoles la ignorancia que usted tiene sobre los hechos. El tono general de dicho comunicado lo considero fuera de lugar e insultante, no sólo para el gobierno bajo cuyas órdenes estoy, y ante el cual sólo soy responsable, sino también para mi persona y que merece respeto. Y por este medio le informo que procederé en todos los casos como hasta ahora lo he hecho, hasta que reciba órdenes contrarias de mis superiores. Respecto a sus amenazas de destruir mis embarcaciones, le recomendaría no hacer cálculos prematuros. Tengo el honor, señor, de ser su obediente sirviente. Carlos E. Norton Comandante de las Fuerzas Navales de México en el Pacífico. PS Respecto a su nota de esta mañana, permítame decir a usted que no me es posible responderle en definitiva hasta que me den instrucciones mis superiores en el campo. Norton. "

El día 5 de enero el USS St Mary's partió de Mazatlán, pero antes de hacerlo agregó un problema más: Davis había enviado a uno de sus tenientes a tierra para recabar informes sobre el jabón confiscado. Este militar se había entrevistado directamente con el general Ortega que le hizo saber que dicha carga había sido confiscada por no cumplir con las leyes aduanales. Enterado Davis de esto, esa mañana, antes de zarpar envió de nuevo al mismo teniente a tierra a dar a Ortega un ultimátum: si el jabón no era devuelto a su propietario a más tardar a las doce horas del día siguiente el buque de guerra estadounidense bombardearía esta ciudad.

El embrollo en Mazatlán no era poca cosa: envolvía un buque de guerra británico, otro estadounidense y uno más mexicano, un barco francés, y las banderas del liberalismo y del conservadurismo. Las tropas de Ignacio Pesqueira tenían sitiada la ciudad por tierra y ejercían un bloqueo parcial del puerto; el capitán de un buque de guerra británico amenazaba a un buque de guerra mexicano; un navío de guerra estadounidense amenazaba con bombardear la ciudad; y en tierra al gobierno conservador sólo le quedaba resistir.

De inmediato se corrió la noticia de que el St Mary's bombardearía la ciudad. Y aquélla llegó hasta Ignacio Pesqueira que comandaba a los liberales. Él envió hombres con una bandera blanca hasta donde estaba Ortega para informarle que si se efectuaba el bombardeo las tropas liberales permanecerían neutrales y que no aprovecharían la ocasión para posesionarse de la ciudad. Pero cuando Davis lanzó la amenaza no tomó en cuenta que en esta ciudad vivían muchos estadounidenses, sobre quienes cayó también otra amenaza: si el buque bombardeaba Mazatlán, todos los estadounidenses residiendo aquí serían degollados por los enardecidos mazatlecos. Y fue por ello que el consulado inglés estaba fuertemente custodiado por soldados de su majestad, y allá iban los estadounidenses en busca de auxilio, ya que ninguno de sus buques de guerra se encontraba en las aguas mazatlecas.

Tan sólo en diciembre anterior, en Guaymas Davis había obligado a las autoridades locales a liberar a los estadounidenses que había encarcelados, por ello se temía que este hombre cumpliese su amenaza. Y llegó el plazo que Davis había concedido a Ortega para que entregara el jabón decomisado. Eran las doce horas del día 6 de enero. Los mazatlecos temían que apareciera el buque de guerra estadounidense y diera inicio al bombardeo. Y llegó la una de la tarde, y las dos. Llegó la noche pero el St. Mary's no apareció. A decir verdad, Davis carecía de órdenes suficientes para efectuar dicho ataque y, de haberlo hecho, le habría acarreado sólo problemas. Fue por ello que se salvaron vidas no sólo de mexicanos sino también de estadounidenses que habrían perecido degollados.

Pero el conflicto entre Iturbide y el Alarm continuaba. Poco después de que Norton se posesionara de esta goleta tuvo lugar a bordo del St. Mary's una reunión. Ahí estaban Davis, Curry y el propio Norton. El británico hizo un brindis por la gallardía del estadounidense al haberse apropiado de la nave, después le regaló una botella de vino que él llevó a tierra.

La advertencia que el estadounidense le había hecho en su misiva al capitán británico, " Respecto a sus amenazas de destruir mis embarcaciones, le recomendaría no hacer cálculos prematuros" , no era en vano. El Iturbide no estaba solo, cuatro lanchones ya habían sido armados, y contaban con más de cien hombres. Además Norton había demostrado que era un hombre valiente. Considerando estos factores, Curry se vio obligado a cambiar de estrategia.

La noche del día 6 de enero el Alarm ancló muy cerca de donde se encontraba el Iturbide y el capitán británico le gritó a Norton, de la manera más cortés:


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Autor:
Antonio Lerma Garay (105 noticias)
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antoniolermagaray.blogspot.mx
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