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Eléctricas y políticos en la palestra

24/10/2015 18:50 0 Comentarios Lectura: ( palabras)

Los precios de la energía eléctrica repercutidos a los consumidores no se corresponden para nada con los coste de generación, siendo obligado por tanto, afrontar los reajustes debidos

El excedido coste  de la factura de  la electricidad y su marcada repercusión   tanto en el ámbito doméstico   como en  la actividad productiva es sin duda   uno de los factores que está  lastrando  en gran medida toda posibilidad  de  reactivación económica,    pues  no debemos distraer como hecho real que desde que comenzó la crisis en 2008, el recibo de la luz se ha incrementado un 63%. Subida equivalente al doble  que en la Uníón Europea en idéntico período, con el agravante que tal  aumento  es  coincidente en el tiempo con  los efectos de las políticas  de austeridad,   que  en el mejor de los  casos, mermó sustancialmente   la capacidad adquisitiva  de los hogares españoles, ocasionando a la vez una nociva repercusión sobre la competitividad de las empresas; circunstancia que a pesar de sus efectos, no es impedimento  para hacernos saber  que la luz seguirá subiendo.

El verdadero origen de este problema arranca en el año 2003, cuando con la privatización de Endesa  se consuma  la llamada liberalización del sistema energético, pues desde entonces,   el precio de la electricidad cuyo establecimiento  hasta ese momento  era  potestativo del Gobierno, con la privatización del sector,   una parte significativa  de su importe  pasó a ser fijado en exclusiva  por  los nuevos titulares de las compañías eléctricas.   Siendo este el punto de inflexión del que parte  el actual desastre, pues con  la situación creada, los dueños privados  impusieron  como norma la obtención de beneficios sin límite de ambición,  y sin reparar lo mas mínimo en las consecuencias  de sus decisiones sobre  la sociedad ni vacilar  tampoco    en  perturbar el marco de  ponderación  que hasta aquel momento vinculaba la producción de energía eléctrica con el resto del sistema productivo.

La  codicia empresarial fue quien facilitó que sin  el mínimo rigor los jerifaltes  del oligopolio apostasen por prácticas de  sobreproducción, decisión que implicó una sobre inversión en el sistema eléctrico cuyo dimensionamiento generó una  sobrecapacidad productiva, que por desajuste con la demanda se mantuvo inactivo por falta de utilidad. Un desajuste que mas que mitigarse con el tiempo, pasó a agravarse como consecuencia  de la intensa recesión económica que afecta al país  desde hace siete años, que ocasionó el desplome de la actividad económica y la consiguiente disminución del consumo energético; desequilibrio, que está detrás  del problema del sector, del disparatado encarecimiento  de la factura eléctrica y  especialmente del "déficit de tarifa", ese subterfugio que conjuntamente  utilizan Gobierno y compañías  para defender el sobreprecio repercutido en  la factura  de  la  electricidad.

La situación exige un cambio radical, pues desde la liberalización del sector sin apenas control público del mismo, el país ha llegado al peor de los modelos posibles en el trato de la electricidad

Lo estrambótico de dicho déficit, es que su auténtica causa  la produce el hecho de mantener parcialmente inactiva   la capacidad energética instalada por falta de demanda, y pretender  ahora las compañías repercutir el adverso resultado de sus erróneas inversiones, haciendo que los usuarios y el Estado afrontemos como propio el costo de mantener operativas unas instalaciones en desuso. Repercusión que en modo alguno debe ser asumida en los términos previstos,   habida cuenta que por tratarse  de una propiedad  privada han de ser los  titulares empresariales  quienes en responsabilidad  asuman como propia  las pérdidas de su negocio, no siendo de recibo   intentar  derivar  a terceros las nefastas consecuencias de sus propias decisiones, cuyos resultados   de explotación  son suministrados por ellos mismos  sin contraste de auditoría  que   refrende  o rebata sus cifras.

Por eso, que a nadie se le pase por la cabeza pensar que el sector eléctrico es un negocio ruinoso,   en el que las elevadas  facturas abonadas por los consumidores no alcanzan a satisfacer  los costes de explotación,   haciendo que  las compañías eléctricas se sitúen  en pérdidas, o en el mejor de los casos,   que obtengan unos   beneficios  exiguos . Nada mas lejos de la realidad;  pues lo cierto es que mientras  que los consumidores  ven incrementar bimensualmente  el importe de sus facturas, a pesar de la crisis,  las cuentas de resultados de las eléctricas siguen cifrando  en positivo, hasta el punto,   que  las ganancias   de las cinco  principales compañías del sector elevan sus  beneficios anuales, situándolos actualmente  entre los 8.000 y 10.000 millones de euros;  y todo ello   dentro de la mas absoluta falta de transparencia  a la vez de hacer suyo un comportamiento propio de un oligopolio, y poder así influir tanto en  la fijación de precios  como en las decisiones políticas.

La situación exige un cambio radical, pues después de siete años desde la liberalización del sector sin apenas control público del mismo,  el país ha llegado al peor de los modelos posibles en el trato de la electricidad, hasta el extremo  de  legislar en materia  al dictado del lobby energético, en un contexto  de deterioro que pone al descubierto la confabulación de los dos partidos políticos que nos han gobernado hasta la fecha amparando con sus leyes a  las grandes corporaciones energéticas, mientras  que  con su indolencia  hacían  pagar a los consumidores la repercusión de sus temeridades  al tiempo de entregarse a la erótica  de las  puertas giratorias.,  como pone de manifiesto la escandalosa nómina de fichajes por parte de  las eléctrica de ex altos cargos, ex diputados y demás elementos relacionados con el poder político. Un hecho que  electoralmente resta toda fiabilidad a las siglas de procedencia, y recomienda en corrección, votar en los próximos comicios a partidos que apuesten por dinámicas diametralmente opuestas o mismo por  la nacionalización.del sector.


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Galdo Fonte (465 noticias)
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